El movimiento continuo de los músculos de la cara puede hacer que la piel se arrugue al envejecer y se vuelva menos elástica. La toxina botulínica es una sustancia química que se suele utilizar para suavizar las líneas y arrugas inyectándola en los músculos de la cara para detener su movimiento durante un breve periodo de tiempo los efectos en los músculos son temporales y suelen durar varios meses, reduciendo casi en su totalidad la presencia de arrugas.
Infiltrado con técnicas de relleno en nuestra piel aporta hidratación y volumen, con lo que reduce arrugas y moldea facciones, además de contribuir a dar la elasticidad y turgencia a la piel. Pero también modula la respuesta inflamatoria, el dolor, el metabolismo celular y estimula la limpieza celular de radicales libres de oxígeno.